Monday, October 02, 2006

Relacion Dios y Hombre


Impalpable resulta la existencia de un dios, hincados en la relación de este con el hombre, que se inclina a una dependencia execrable; estampa entonces en el mundo el luto de lo divino, hipócrita gesto humano; tal como todo nuestro pasado, se derriba la razón hecho emanado de una creencia cerril hacia un cambio, cuantas veces el fin del hombre ha estado cerca para una religión absurda, ¿no es este contexto otra reiteración del dislate de la relación dios y Hombre?

Contemplar hechos guiados por fe y sin congruencia alguna deriva a la duda de la benevolencia de nuestro desenfreno hacia un dios, protervos aquellos discriminantes de acciones que difunden la libertad empotrándose en un albedrío insulso, esta afirmación, algo obtusa, desgarra la realidad, de un sometimiento hacia un creador que menoscaba al hombre al nivel mas bajo de ignorancia.

He afrentado la ideología de un dios justificada por las religiones del presente contexto, ya que, en este, dios es en realidad el subterfugio de la imperfección humana, absurdo ciertamente, falaz aquel que se satisfaga de la subordinación infinita hacia un dios perfecto, sin anhelo alguno de alcanzar esta ensalza laya. Mis conjeturas sobe un Dios germinan en la soledad de un trono donde yacen los deseos y la perfección del hombre, un trono expectante a la ubicación de su mismo creador.

El advertir a Dios como un futuro posible y no como un ser superior inalcanzable es mi impugnación a la teología clásica, es la relación hombre y Dios nada mas que tiempo y contextos, el Hombre se hallará Dios y Dios se hallará hombre, excelso el instante en que el hombre se a su propio Dios.

¿Existe congruentemente espacio para un ser superior disímil al hombre?, esto sin exaltar el egocentrismo de la especie (aun somos un raudal de ignorantes), en mi discernir seria conspicuo la inexistencia de este, y ostensible resultaría la idea de dilapidarlo para agenciar la avenencia tan esperada.

Abate en el hombre consecuentemente alcanzar la perfección, agenciar una relación con su dable ulterior situación; el entresijo por la existencia de un dios soportaría teorías angustiosas que ultrajarían al hombre de sus tantos problemas terrenales, es entonces lógico abandonar esta zozobra, “Si hay dioses, estos no se ocupan de nosotros”[1].



[1] Frase de Epicuro